Letícia de Mello Nunes, de 15 años, fue baleada en la región lumbar. Ella sigue llena de esperanzas para el futuro.

Uno de los sobrevivientes de la masacre de la Escuela Raul Brasil en Suzano, está con un corazón lleno de agradecimiento a Dios. Letícia de Mello Nunes, de 15 años, fue dada de alta este jueves (14) del Hospital Santa Marcelina, en Itaquaquecetuba, tras ser baleada en la región lumbar.

Los dos asesinos mataron a ocho personas el miércoles (13), entre el personal de la escuela, estudiantes.

Leticia recuerda que, en el momento del ataque, no se dio cuenta de que había sido golpeada.

Lo que llamó su atención fue la conversación entre los criminales durante la masacre. “Él hablaba de ir a otro lugar, para matar a otras personas, no sólo a la gente que estaba allí”, contó la joven al diario SPTV, de Globo.

Incluso en medio de las marcas de la tragedia, Letícia dedica su gratitud a Dios. “Yo vi un versículo en la Biblia, Salmos 91: 7, que dice: ‘Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra: Mas a ti no llegará’ y yo lo he vivido. Y eso es lo que me pasó. “Yo me inspiro mucho en eso”, dijo emocionada.

La madre de la adolescente, Valeria, está aliviada por tener a la hija de vuelta en casa. “Ciertamente es un alivio, primero de Dios, en primer lugar, Él, que la protegió porque podría estar con las otras madres llorando”, afirmó.

Letícia continúa teniendo esperanzas para el futuro: “No es porque sucedió eso en la escuela que mi sueño se destruyó”, subrayó. “Quería mucho formarme en astronomía. Me ha gustado estudiar desde que soy pequeñita. Es algo grande, pero para Dios nada es imposible”.

Otros supervivientes

La masacre de Suzano dejó once heridos, que están siendo atendidos por equipos especializados en los hospitales. Pero fue al Hospital Santa María, que está cerca de la escuela que corrieron los primeros heridos. Dos heridos continúan internados en la unidad: Samuel Silva Félix, de 14 años de edad, y José Vitor Ramos, que llegó con una machadilla clavada en el hombro.

El boletín médico divulgado este jueves informó que el estudiante necesita ayuda psicológica porque tiene miedo de dejar el hospital. “Creo que no va a dar más para entrar en esa escuela y no sentir lo que he visto. Porque es muy fuerte. Bueno por dentro de mí que afecta”, se desahogó.

Cómo ocurrió la masacre de Suzano

Eran las 9:42 cuando Guilherme Taucci Monteiro, de 17 años, ingresó armado con una pistola calibre .38, mientra su compañero se quedó en el vehículo. El adolescente, que había estudiando en la escuela hasta el año pasado y conocía las instalaciones, abrió fuego contra un grupo de alumnos y funcionarios que estaba en la recepción.

Al escuchar los disparos, Luiz Henrique de Castro, de 25 años, también ex estudiante, entró con un inusual armamento: una ballesta, un arco y echa y un machete. Los sobrevivientes del primer encuentro habían buscado refugio, por lo que se encontró a tres víctimas que yacían en el suelo. Los remató con metódica calma.

El ataque se produjo a la hora del recreo, por lo que había muchos alumnos fuera de las aulas.

Luego, De Castro fue sorprendido por una estampida de estudiantes. La primera fue una joven que tuvo una breve pelea a puños con el atacante, que no logró neutralizara ni evitar su huida.

Al costado, decenas de jóvenes corrían desesperados.

Viéndose superado, el atacante decidió correr hacia el interior de la escuela para alcanzar a su compañero, quien tenía el arma de fuego y continuaba disparando.

Cámaras de seguridad de las casas cercanas a la escuela mostraron a los menores escalando y saltando por encima de la muralla blanca que rodea el centro educacional y corriendo por las calles, gritando por ayuda. Al colegio, ubicado en el municipio de Suzano, asisten más de 1.000 menores de entre 11 y 15 años.

Los atacantes se dirigieron al patio y luego al centro de lenguas, donde un grupo de jóvenes se había escondido. A los pocos minutos, imposibilitados de alcanzar a nuevas víctimas, ambos se quitaron la vida, tras matar a ocho personas y dejar heridas a otras 11.

Las cámaras de seguridad muestran que Taucci Monteiro tuvo el revólver en su poder en todo momento, por lo que se cree que él habría matado a De Castro en un corredor y luego se suicidó a su lado.

 

Recommend to friends
  • gplus
  • pinterest