El Poder de la Oración

Mateo 21:22 «Todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.» Orar es una acción de fe que nos conecta con el Dios que no vemos físicamente, pero que creemos que está y que nos oye al clamar. La Palabra de Dios nos desafía a orar en todo tiempo, y no solo a orar, sino a perseverar al hacerlo.

Hay momentos cuando nada puede darnos paz, salvo la oración. Aunque nos esforcemos por alcanzar la sencillez y el silencio, y por desprendernos de todo lo que nos causa intranquilidad, fuera o dentro de nosotros, aun así es posible que nos quedemos con un vacío por dentro que sólo Dios puede llenar. Y ya que Él no pasa a nuestros corazones si no lo invitamos, tenemos que pedirle que entre.

En el Salmo 130 dice «desde lo profundo grito a ti, Jehová”, este verso de las Biblia nos aclaran cómo debemos orar en los tiempos difíciles. Pensándolo bien, reflejan el espíritu en que debemos volvernos hacia Dios en todo momento: siempre “en lo profundo” estando postrados, siempre necesitados de su ayuda y guía, y Él siempre está allí, en lo alto, firme, seguro y fuerte.

La Oración es comunicación

Al igual que sucede con toda amistad, tu relación con Jesús se verá fortalecida si te comunicas con Él francamente y con frecuencia.  En realidad, esa es la esencia de la oración: comunicarse de corazón a corazón con el Señor.

Puedes orar en cualquier parte, en cualquier momento. Da lo mismo que estés sentado o de pie. No es necesario estar en un templo ni en ningún lugar en particular. La oración establece un vínculo entre el Señor y tú, te encuentres donde te encuentres.

Beneficios que nos reporta la oración

Pasar tiempo con El Señor rinde tantos beneficios que no podemos prescindir de ello. El puede ayudarnos a resolver nuestros problemas, responder a nuestros interrogantes, aliviar nuestras penas, consolarnos en nuestra desazón, proporcionarnos alegría, acercarnos al Cielo y muchísimo más.

¡La oración altera las circunstancias! Es uno de los medios de los que se vale Dios para satisfacer las necesidades y deseos de Sus hijos, siempre y cuando sea beneficioso para ellos y para los demás.

El beneficio de nuestras oraciones en los demás

La oración puede contribuir a mejorar significativamente la vida de otras personas. Orar no es lo mínimo que se puede hacer por alguien, sino lo máximo. Nuestras oraciones mueven el corazón y la mano de Dios para que intervenga en favor de las personas por las que pedimos.

 «Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho«.   Juan 15:7

Tú puedes experimentar ese poder milagroso que obra en tu vida cuando Dios te da soluciones a tus problemas, valor y fuerza para enfrentar la adversidad, al igual que paz mental, curación, perdón, amor y ánimo.

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