“Yo soy CristoLisbet la esposa del Dios padre Melquisedec, fui enviada por Dios padre para traer salvación y vida eterna. Asegura la fundadora de la secta que sigue atrayendo más seguidores.

En EE.UU. existe esta secta llamada “Rey de Salem”, que en realidad solo cambió de nombre porque es la antigua secta “Creciendo en Gracia” fundada por el falso apóstol José Luís de Jesús Miranda que dio mucho de qué hablar y que atrajo a miles de seguidores, se creía que iba a desaparecer tras la muerte de Miranda, pero no fue así.

La secta “Rey de Salem”, ahora la dirige Lisbet de García de Jesús, la gente la llama Melquisedec Lisbet, porque la ven como la esposa de Dios, la madre Dios, el mismo Cristo “hecho mujer”.

La auto denominada CristoLisbet, es una cubana, vive en Estados Unidos y mueve, según estimaciones, más de 100.000 feligreses en Canadá, Estados Unidos, Italia y 17 países de América Latina.

Los promotores y seguidores se apoyan en “evidencias” bíblicas, que consisten en interpretaciones de aparentes rasgos femeninos en las referencias a Jesucristo. Consideran que la crucifixión, entonces, fue un acto de violencia de género: el asesinato de una mujer, que estaba embarazada.

Y aseguran que Cristo, en persona, ha vuelto a la tierra: Lisbet García De Jesús. Su vida está cubierta con un velo de misterio y, sin embargo, arrastra a cientos de seguidores alrededor del mundo.

Rey de Salem tiene una página web, una televisión, una radio, así como también –desde finales de 2015– espacios en emisoras y diarios de distintos países de América. En Estados Unidos hay grandes vallas con la imagen de “CristoLisbet”. Les dice a sus seguidores que con sólo escucharla estarán a salvo, porque ella es la resurrección.

Pero ese contacto sólo es posible a través de videos, en los que habla por no más de 25 minutos. Son publicados en Internet, producidos desde un estudio en Houston, Texas –al suroeste de Estados Unidos– y proyectados dos veces por semana en las 193 sedes de la congregación, distribuidas en 21 países de América y Europa. Muchos la ven, pocos la conocen.

Historia de la secta

Todo comenzó en 1986, cuando José Luis De Jesús Miranda fundó, en un almacén de Miami, Florida, la falsa “iglesia” Creciendo en Gracia. Primero, en 1991, se presentó como una figura divina, llamada “El Otro”, destinada a preparar el regreso de Cristo.

Desde entonces, su iglesia comenzó a ganar seguidores en varios países de habla hispana, como Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Venezuela. Después, en 1998, aseguró ser la reencarnación del apóstol Pablo, hasta que, en 2004, en Venezuela, durante una cumbre del credo celebrada en el Hotel Hilton de Caracas (hoy, Alba Caracas), se autoproclamó Jesucristo.

Antes, según sus propias declaraciones, había sido católico, pentecostal y bautista; y llevó una vida de delincuente –adicto a la heroína, delitos de robo, encarcelamiento–, hasta que, a principios de los setenta, habría tenido una visión celestial.

“Me tomó tiempo para aprender, pero soy lo que esperaban y lo que han estado esperando durante 2.000 años”, “el espíritu que hay en mí es el mismo espíritu que estaba en Jesús de Nazaret”, “hoy acuso públicamente que todas las religiones han mentido al mundo”, armaba mientras ganaba fama.

En 2007 –ya popularmente conocido como “Papi”, y con seguidores en más de 25 países, una página web, un canal en Colombia– cambió de nuevo su identidad: dijo ser el Anticristo.

Adoptó la cifra 666 como su sello y predicó la inexistencia del pecado y del diablo.

Prometió que él y sus adeptos alcanzarían la inmortalidad en junio de 2012; que atravesarían paredes y tocarían el fuego sin quemarse. Sin embargo, al año siguiente, en agosto de 2013, los medios comenzaron a reportar su fallecimiento por cirrosis hepática en un hospital de Sugar Land, en Texas.

“Resucitó” en la mente de su viuda”

Para el momento de su fallecimiento, continuaba casado con su tercera esposa, Lisbet. Al tercer día de su muerte, ella apareció en un video diciendo que José Luis había resucitado en su mente y le había revelado el nombre de Dios.

Al poco tiempo, otra vez tras las cámaras, dijo que ella era Cristo. Al otro extremo del mundo, ya había ocurrido una historia similar: en Corea del Sur, tras la muerte del fundador de la Iglesia de Dios (Ahn Hong-Sahng), su esposa, Zhang Gil-Ja, se autoproclamó como la Madre Espiritual.

En la era de Lisbet las reglas son distintas. José Luis predicaba con soltura en escenarios, cumbres mundiales, giras, entrevistas con periodistas. Ella sólo habla a través de las producciones audiovisuales no personalmente.

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